Akamai Securing the Internet of Everything

Protección del Internet de las cosas

Hoy en día, el uso de dispositivos móviles y el visualizado online de entretenimiento son solo la punta del iceberg del tráfico de internet. El Internet de las cosas también está ampliándose notablemente.

Sensores en todas partes

El número de dispositivos conectados ya duplica al de personas en el mundo; y esta cifra podría aumentar a 50 mil millones en 2020. En unos pocos años, el 90 % de los coches en circulación estarán conectados. La popularidad de los dispositivos domésticos, como los termostatos de Nest, las lámparas Hue de Philips, o los dispositivos inteligentes, garantizan que nuestras casas estarán igual de conectadas que nuestros coches.

En el sector industrial, los motores equipados con sensores, las locomotoras y las granjas eólicas maximizan el rendimiento y optimizan el mantenimiento, algo que consigue GE. Los edificios, el transporte y la distribución energética se están volviendo más inteligentes obteniendo y analizando grandes cantidades de datos en tiempo real.

Para aprovechar el potencial y la aplicación del Internet de las cosas, los servicios de internet tienen que aumentar de forma más rápida y drástica que nunca.

La importancia de la escalabilidad

Para aprovechar el potencial del Internet de las cosas en nuestras empresas, ciudades y nosotros mismos, los servicios de Internet se deben poder ampliar más rápida y drásticamente que nunca.

  • La capacidad y el rendimiento se deben ampliar para poder gestionar el movimiento de datos, el volumen de transacción y el procesamiento del análisis.
  • La seguridad se tiene que ampliar para proteger los datos y las organizaciones que dependen de ella cuando se intensifican las ciberamenazas.

Amenazas internas

Normalmente, los sensores industriales y los dispositivos de procesamiento local se producen con protecciones y se pueden reprogramar para bloquear nuevas amenazas. Pero no ocurre lo mismo con muchos de los dispositivos de los consumidores, como teléfonos, DVR, routers domésticos o electrodomésticos con acceso a Internet. Y aun así pueden tener procesadores potentes y consumir un ancho de banda considerable. Se les puede atacar de dos maneras:

  • Un ataque directo a un coche o a una casa, cuyos sensores siguen gran parte de lo que hacemos, puede afectar la funcionalidad de los dispositivos y la privacidad y bienestar de las personas.
  • Si se ataca a varios dispositivos a la vez y de ellos se crea una botnet, se puede desencadenar un ataque distribuido de denegación de servicio (DDoS) de gran volumen contra cualquiera que esté online: empresas, organizaciones gubernamentales, aplicaciones, o blogueros individuales.

El número de dispositivos conectados en el mundo duplica el de las personas y podría llegar a los 50 mil millones en 2020.

Botnet Mirai

En agosto de 2016, Akamai detectó y generó advertencias sobre la botnet más conocida, de mayor escala y con el efecto más amplio hasta la fecha. La botnet Mirai consistía en dispositivos como cámaras IP y DVR que tenían nombres de usuario y contraseñas predeterminados fáciles de descubrir. En la cúspide de sus ataques, tenía varios cientos de miles de dispositivos participando, con lo que se generaba 623 Gigabits por segundo de tráfico que inundaba los sitios afectados.

Con la previsión en el aumento de dispositivos conectados, unido al crecimiento rápido del ancho de banda en la "última milla" (donde los dispositivos se conectan a las casas y las empresas), podemos esperar futuros ataques de botnet que harán que Mirai parezca poca cosa.

El aumento de dispositivos conectados y en el ancho de banda de la última milla darán lugar a futuros ataques de botnet que harán que Mirai parezca poca cosa.

No hay correcciones a corto plazo

Los estándares para la ingeniería de seguridad y la reprogramación automatizada de los dispositivos de IoT pueden ofrecer soluciones ante el panorama de amenazas a largo plazo. Pero hoy en día hay pocos incentivos en el mercado para crear dispositivos con una seguridad sólida. Muchos tipos de dispositivos de IoT se hicieron sin pensar que se podrían actualizar y que, por lo tanto, tendrían que retirarse y reemplazarse para combatir vulnerabilidades recién descubiertas. Cada vez son más los dispositivos de IoT que no reciben asistencia de sus fabricantes, o cuyos fabricantes ya no están en el negocio. Para el futuro inmediato, la seguridad debe ampliar agresivamente y ser más inteligente.

Akamai ya está haciendo inversiones importantes para prepararse para un mundo en el que los ataques de terabits por segundo sean comunes. Su plataforma en la nube se amplía continuamente para mantener más de tres veces la capacidad disponible contra el ataque DDoS más grande que se haya conocido. Tiene una visibilidad de 50 millones de ataques de aplicaciones web y cientos de ataques DDoS a la semana; su inteligencia ante amenazas se mantiene por encima de las vulnerabilidades, los vectores de ataque en evolución, los ataques de día cero, los DDoS a sueldo y las amenazas impulsadas desde botnets de IoT.

Más de 6000 de las mayores propiedades online del mundo confían en Akamai para mantener la seguridad de los sitios web, los centros de datos, las aplicaciones y los datos.

Para mantenerse al día con los últimos avances en Internet, consulte la última edición del Informe sobre el estado de Internet en materia de seguridad de Akamai.

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