Redes de distribución de contenido: ¿qué es una CDN?

Las redes de distribución de contenido, o CDN, acercan el contenido a los usuarios para proporcionarles experiencias online más rápidas y fiables.

¿Qué es una CDN?

Una red de distribución de contenido (CDN) es un grupo de servidores repartidos en distintas zonas geográficas que aceleran la entrega del contenido web al acercarlo a los usuarios. Los centros de datos de todo el mundo utilizan el almacenamiento en caché, un proceso que almacena temporalmente copias de archivos, de modo que pueda acceder al contenido de Internet con un dispositivo o navegador web de forma más rápida a través de un servidor cercano. Las CDN almacenan en caché contenido, como sitios web, imágenes y vídeos, en servidores proxy cerca de su ubicación física. Esto le permite ver una película, descargar software, revisar el saldo de su cuenta bancaria, publicar en redes sociales o comprar artículos sin tener que esperar a que se cargue el contenido.

Una CDN es como una especie de cajero automático. Tener un cajero automático prácticamente en cada esquina hace que conseguir dinero sea más rápido y eficaz. No hay tiempo de espera en las colas del banco y los cajeros automáticos están situados en lugares convenientes para un acceso inmediato.

Los servicios de CDN se crearon para resolver los problemas de congestión de la red causados por la distribución de contenido web enriquecido, como gráficos y vídeos, a través de Internet, muy parecido a un atasco. La distribución de contenido a cada usuario desde servidores centralizados tardaba demasiado. Las CDN ya incluyen de todo, desde texto, gráficos, scripts y archivos multimedia hasta descargas de software, documentos, portales, comercio electrónico, medios de streaming en directo, streaming de vídeo a la carta y sitios de redes sociales.

Las CDN también pueden ofrecer a los sitios web una mayor protección contra agentes maliciosos y problemas de seguridad, como ataques distribuidos de denegación de servicio (DDoS).

 

¿Qué ejemplos hay de CDN?

Una gran parte de todo el contenido de Internet se distribuye a través de CDN. Este es un ejemplo claro:

Si está en Nueva York y desea consultar el sitio web de su tienda favorita en Londres, que está hospedado en un servidor en el Reino Unido, experimentará tiempos de carga de contenido lentos si la solicitud debe cruzar todo el océano Atlántico. Para remediar este problema, las CDN almacenan una versión en caché del contenido del sitio web de Londres en varias ubicaciones geográficas alrededor del mundo, que se conocen también como "puntos de presencia" (POP). Estos POP contienen sus propios servidores de almacenamiento en caché y son responsables de distribuir ese contenido cerca de su ubicación en Nueva York.

El contenido que se distribuye desde un servidor más cercano a su ubicación física le ofrece una experiencia web más rápida y de alto rendimiento.

 

¿Cómo funciona una CDN?

La finalidad de una CDN es reducir la latencia. La latencia es ese retraso molesto que experimenta cuando intenta acceder a un sitio web o streaming de vídeo antes de que se cargue por completo en su dispositivo. Aunque se mide en milisegundos, puede parecer eterno e incluso provocar un error de carga o una desconexión. Algunas redes de distribución de contenido disminuyen la latencia reduciendo la distancia física que el contenido necesita recorrer para llegar a su destino. Por tanto, las CDN más grandes y ampliamente distribuidas son capaces de ofrecer contenido web de manera más rápida y fiable, ya que ubican el contenido lo más cerca posible del usuario final.

Supongamos que es fin de semana y desea relajarse y ver el último estreno de una película de Hollywood. En ese caso, la CDN busca un servidor óptimo en su red para distribuir ese vídeo. Por lo general, se trata del servidor más cercano a su ubicación física. Los archivos multimedia se almacenan en caché y permanecen en ese servidor de la red de distribución de contenido para atender las solicitudes de otros usuarios en la misma zona geográfica. Si el contenido que ha solicitado no está disponible o está obsoleto, el servicio de CDN almacenará el contenido recién obtenido para atender futuras solicitudes.

Aunque las CDN suelen utilizarse para la distribución de contenido de sitios web, no es su única función. De hecho, las CDN distribuyen una amplia variedad de contenido, como: vídeo 4K y HD, streaming de audio, descargas de aplicaciones y juegos, actualizaciones de sistema operativo, etc. Las redes de distribución de contenido pueden distribuir cualquier dato susceptible de digitalizarse.

¿Qué es un host de CDN?

Aunque las CDN no son hosts web y no entregan artículos a los consumidores en la última milla, los servidores de redes de distribución de contenido se reparten por distintas zonas geográficas para almacenar contenido en caché más cerca de los usuarios y sus proveedores de servicios de Internet (ISP), dondequiera que se encuentren en el mundo. Este almacenamiento temporal de contenido en el borde de Internet permite reducir la latencia y distribuir el mismo contenido a numerosos usuarios para ofrecer un acceso más eficiente.

Una plataforma de hospedaje de CDN puede ser una solución muy eficaz y rentable para que los operadores de red, también conocidos como proveedores de servicios inalámbricos o proveedores de redes móviles, que se esfuerzan por responder a las solicitudes interminables de vídeos online, sigan siendo competitivos. Una red de distribución de contenido puede ofrecer a los operadores una experiencia online rápida, segura y fiable con la calidad constante que se espera de cada dispositivo con acceso a Internet.

¿Por qué es necesaria una CDN?

Durante más de 20 años, las CDN han conformado la columna vertebral no visible de Internet y se han encargado de distribuir el contenido online de establecimientos comerciales, bancos, servicios sanitarios y otros tipos de empresas de forma rápida y a gran escala.

Sin la capacidad de las CDN de replicar y almacenar información de los servidores de origen y, a continuación, distribuir el contenido digital cerca de donde los usuarios acceden a la web, Internet sería lentísima.

Puede que no nos demos cuenta de ello, pero en cualquier interacción online, una CDN nos habrá proporcionado una experiencia rápida, fiable y constante. Este es un ejemplo claro de cómo las redes de distribución de contenido gestionan el tráfico en segundo plano para que todo salga a la perfección:

Una CDN equilibra el tráfico general para ofrecer a todos los que acceden a contenido de Internet la mejor experiencia web posible. Es parecido a dirigir el tráfico en el mundo real. Puede que haya una ruta que sea la más rápida desde el punto A hasta el punto B si ningún otro vehículo pasa por ahí, pero si comienza a congestionarse, es mejor distribuir el tráfico por varias rutas distintas. Esto significa que puede que tenga que coger una carretera por la que tarde unos minutos (o microsegundos, en el caso de Internet) más, pero por la que evitará los atascos que se forman en la ruta que suele ser la más rápida. También significa que puede ir por la ruta regular más rápida, pero sin quedar atrapado en el atasco, porque otros vehículos cogen caminos más largos. Por tanto, no es una cuestión de disminuir la velocidad, sino de equilibrar la carga y emplear todos los recursos disponibles.

Lo cierto es que sin CDN estaríamos atrapados en atascos mucho más a menudo cuando navegamos por la web. 

¿Quién utiliza las CDN?

Casi todas las personas que acceden a la web utilizan una CDN. Se crearon para proporcionar una experiencia más rápida y fiable para las personas que acceden a Internet. Los propietarios de contenido y aplicaciones y los proveedores de servicios de red que proporcionan esa experiencia a sus clientes son los que las utilizan.

CDN para usuarios finales

Los sitios web y las aplicaciones web que se distribuyen a través de una CDN ofrecen una carga más rápida de las páginas, agilidad en las transacciones y una experiencia online más homogénea. Sin embargo, puede que las personas no sepan que se conectan a través de una red de distribución de contenido mientras disfrutan de su experiencia, porque la tecnología actúa en segundo plano. Simplemente reciben lo que han solicitado de su ISP o proveedor de servicios móviles.

CDN para propietarios de contenido

Los propietarios de contenido y aplicaciones, incluidos los sitios de comercio electrónico, los medios y las empresas de cloud computing, utilizan redes de distribución de contenido para mejorar la experiencia de los clientes, reducir las tasas de abandono, aumentar las impresiones publicitarias, mejorar las tasas de conversión y fidelizar a los clientes. El uso de una red de distribución de contenido también puede mejorar la seguridad web, por ejemplo, al ayudar a mitigar un ataque distribuido de denegación de servicio (DDoS).

CDN para proveedores de servicios de red

Debido al enorme crecimiento del streaming online y otros servicios multimedia, junto con el aumento de las expectativas de los usuarios en términos de rendimiento web en los diferentes tipos de dispositivos, una gran parte de los proveedores de servicios de red actuales creen necesario el despliegue de sus propias redes de distribución de contenido. Para los operadores de red, desplegar una red de distribución de contenido puede reducir la tasa de abandono de suscriptores, facilitar el desarrollo de servicios de valor añadido, reducir el tráfico de la red principal y permitir a los operadores comercializar servicios de CDN a empresas y propietarios de contenido terceros.

Una de las principales ventajas de una CDN es la descongestión. Al responder a una solicitud de contenido web con una versión almacenada en caché más cercana al usuario final tanto físicamente como en la red, en lugar de usar el servidor de origen del contenido, una CDN descongestiona el tráfico de los servidores de contenido y mejora la experiencia web. Esto significa que el contenido puede permanecer dentro de la red del operador de red y reducir la necesidad de interactuar con otras redes o navegar por Internet en su totalidad para distribuir información.

¿Qué ventajas ofrece una CDN?

Las CDN transportan una gran parte del tráfico de Internet del mundo. Ayudan a resolver los retos más difíciles de distribuir contenido a través de Internet. Las empresas, desde proveedores de contenido pequeños y medianos hasta grandes corporaciones a nivel mundial, utilizan redes de distribución de contenido para proporcionar una experiencia web perfecta a sus clientes.

Debido a que en un principio Internet no se creó para satisfacer las demandas de grandes cantidades de datos, vídeos de alta definición en directo, ventas relámpago y descargas de gran tamaño, las CDN se diseñaron para mejorar el funcionamiento de Internet. Estas CDN ayudan a distribuir medios de forma segura a gran escala y nos permiten acceder a todas las experiencias conectadas que forman parte de la vida diaria de la mayoría de nosotros hoy en día. 


Las CDN proporcionan soluciones de rendimiento, disponibilidad, seguridad e inteligencia para ayudar a las principales empresas y organizaciones de todo el mundo a llevar a cabo su actividad empresarial online de manera satisfactoria.


Rendimiento

El rendimiento es la diferencia entre hacer clic y acceder de inmediato a contenido nuevo, y hacer clic y esperar siete segundos a que se cargue una página o un vídeo. El almacenamiento en búfer es ese tiempo de espera, que se simboliza con el conocido icono circular en la pantalla, que aparece cuando la conexión a Internet proporcionada por un ISP no puede entregar datos lo suficientemente rápido.

¿Cómo funciona? Cuando el contenido solicitado se almacena en caché (previamente guardado) por los servidores de una CDN, el ISP o proveedor móvil de un usuario final lo recibe al conectarse al servidor de CDN más cercano, en lugar de tener que esperar a que su solicitud viaje directamente al origen. Un servidor de origen, donde se encuentra el contenido al que intenta acceder, puede estar muy lejos de su ubicación física. Si es así, una CDN le acercará ese contenido, lo que mejora la velocidad y el rendimiento. Imaginemos, por ejemplo, que la Firma de Moda X (FMX) de Milán (Italia) lanza su nuevo catálogo online. Los amantes de la moda de Nueva York, París, Río de Janeiro y Tokio se conectarán en masa a Internet para cursar sus pedidos. Si FMX no utiliza un sistema de gestión de contenidos en la nube, la solicitud de cada uno de los usuarios finales deberá viajar hasta Milán y volver a sus equipos. Sin embargo, si FMX utiliza una CDN y ha cargado el contenido previamente a través de esta red, los usuarios podrán acceder a las novedades desde servidores situados directamente en su ciudad, lo que ahorra cientos o miles de kilómetros en viajes de ida y vuelta a los datos. 

Si el contenido aún no se ha guardado, la CDN utiliza su conocimiento programado de las conexiones necesarias para superar cualquier reto. Las CDN avanzadas utilizan tecnologías adicionales para resolver cualquier problema en la distribución de contenido dinámico o no almacenable y determinar el tipo de contenido adecuado para distribuirlo a cada dispositivo. 

Por lo tanto, al utilizar una CDN, los proveedores de contenido pueden ofrecer experiencias web rápidas y de calidad a todos sus usuarios finales, con independencia de su ubicación, navegador, dispositivo o red a la que se conecten. Los sitios web se cargan con mayor rapidez, el tiempo de almacenamiento en búfer de vídeos se reduce y los usuarios son más participativos.

Disponibilidad

La disponibilidad implica que el contenido siga siendo accesible para los usuarios finales incluso durante periodos de mucho tráfico, cuando hay muchas personas accediendo al contenido al mismo tiempo o si se produce alguna interrupción en los servidores que hay repartidos por Internet. 

Cuando las cargas de tráfico alcanzan millones de solicitudes por segundo, incluso los servidores más potentes se ponen a prueba. Sin una red de distribución de contenido, será la infraestructura del proveedor de contenido la que tenga que hacer frente a todo este tráfico. Esto puede provocar errores y una experiencia nefasta para el usuario final. La infraestructura de servidores ampliamente distribuida que ofrecen las CDN está diseñada para resolver estos problemas. Las CDN avanzadas, dotadas de una arquitectura altamente distribuida y una amplia plataforma de servidores, pueden absorber decenas de Tbps de tráfico y hacen posible que los proveedores de contenido mantengan su disponibilidad para una base de usuarios incluso mayor.

Volvamos al ejemplo de FMX en Milán. La marca tiene millones de seguidores en todo el mundo y su nuevo catálogo despierta un gran interés. En el momento del lanzamiento, amantes de la moda de todo el mundo abren simultáneamente sus dispositivos para navegar hasta el sitio web de la firma. Si FMX no utiliza una CDN, todos estos usuarios navegarán a la vez hasta el servidor de origen y provocarán su bloqueo. Sin embargo, si, por el contrario, usa una CDN todo ese tráfico se servirá a través de los cientos de miles de servidores de la CDN, lo que evitará que la infraestructura de origen de la firma de moda se bloquee y ofrecerá una experiencia de calidad a los amantes de la moda de todo el planeta. 

Seguridad

El volumen de datos y transacciones de alto valor en Internet no ha parado de crecer y ha traído consigo una mayor eficacia por parte de los atacantes que tratan de aprovecharse de ellos. Los ataques maliciosos pueden costar mucho dinero a las organizaciones. Junto a los delitos cometidos por usuarios internos malintencionados, se ha demostrado que los ataques DDoS y basados en la web son los más costosos. 

Los ataques de denegación de servicio y exploits basados en la web (inyección SQL, secuencias de comandos en sitios cruzados y ataques de inclusión de archivos locales o remotos) se están volviendo cada vez más comunes. Cada vez es más frecuente que dichos ataques se lancen en combinación con otras amenazas: por ejemplo, usando un ataque DDoS para distraer la atención y causar daños más graves mediante otros exploits. En ambas clases de ataque suele resultar difícil diferenciar el tráfico dañino del tráfico legítimo, y las estrategias de ataque continúan evolucionando con rapidez, lo que exige considerables recursos de seguridad especializados para mantenerse al día de las estrategias de mitigación. 

A la vista de la creciente volatilidad del panorama de amenazas de Internet, uno de los requisitos fundamentales de las CDN es ayudar a proteger los sitios web. Las redes de distribución de contenido más avanzadas de hoy en día han convertido la seguridad de la información en una competencia clave y proporcionan soluciones únicas basadas en la nube. Las CDN deben proteger a los proveedores de contenido y a los usuarios mediante la mitigación de una gran variedad de ataques para que las entidades maliciosas no comprometan nunca la distribución y la disponibilidad.

Inteligencia

En su condición de transmisores de prácticamente la mitad del tráfico de Internet del mundo, los proveedores de CDN generan enormes cantidades de datos acerca de la forma en la que se conectan los usuarios finales, los tipos de dispositivos que utilizan y las experiencias de navegación a nivel mundial. Los proveedores de CDN pueden utilizar estos datos para ayudar a sus clientes y ofrecerles conocimientos esenciales y útiles, así como información sobre su base de usuarios. Estos servicios pueden incluir la supervisión de usuarios reales y el análisis de medios, que permiten medir la interacción de los usuarios finales con el contenido web, así como la inteligencia de seguridad en la nube, con la que se puede realizar un seguimiento de las amenazas online.

Nube frente a CDN

La experiencia digital moderna ha ampliado el modo en que las empresas implementan su contenido. Las CDN y el cloud computing se desarrollaron para hacer frente a los retos que la demanda de contenido web y aplicaciones crea en cuanto a rendimiento y escalabilidad. Pero ¿en qué se diferencian?

Nube

Los entornos de cloud computing almacenan información en servidores de Internet en lugar de en el disco duro de su ordenador. Para los usuarios finales, esta puede ser una solución práctica y fiable para correos electrónicos basados en la web, almacenamiento de archivos, uso compartido de archivos y copias de seguridad de datos. También es la forma en la que las personas acceden fácilmente a aplicaciones web, como plataformas de redes sociales. Los entornos de nube constan de cientos de PoP con servidores centralizados en ubicaciones regionales.

Para las empresas, la nube ofrece un menor coste inicial y la capacidad de ampliar la infraestructura de las aplicaciones como sea necesario, expandirse a nuevas zonas geográficas sin necesidad de invertir en costosas infraestructuras nuevas y beneficiarse de las ventajas de los servicios en la nube relacionados para desarrollar las experiencias digitales o aplicaciones empresariales más innovadoras. 

Si bien es cierto que la nube puede ofrecer muchas ventajas, las organizaciones a menudo se ven obligadas a asumir costes imprevistos al crear aplicaciones en la nube o migrarlas a este tipo de entorno. El carácter dinámico de los proyectos de migración a la nube puede dificultar la estabilidad del rendimiento y la disponibilidad de las experiencias digitales. 

CDN

Una CDN es una red de servidores que distribuye contenido de un servidor de "origen" a todo el mundo, almacenando ese contenido en caché en un lugar más cercano al de cada usuario final que accede a Internet con un dispositivo habilitado para la Web. El contenido que solicitan se almacena primero en el servidor de origen y, a continuación, se replica y almacena en otros lugares según sea necesario. Al almacenar contenido físicamente cerca del lugar donde está el usuario y reducir la distancia que debe recorrer, se disminuye la latencia y la presión ejercida en los servidores de origen, al distribuir geográficamente la carga entre varios servidores.

Algunas personas se refieren a las redes de distribución de contenido como "edge" o borde de Internet. "Edge" es donde el mundo físico y digital se encuentran e interactúan en el perímetro de la red. Con miles de PoP ampliamente distribuidos en todo el mundo y una capacidad y escala inigualables, las CDN ofrecen una mayor proximidad a los usuarios finales. 

Esto significa que, en cualquier parte del mundo, el contenido al que quiera acceder se cargará más rápidamente, ya sea con su teléfono móvil, su tablet, su ordenador o cualquier otro dispositivo con acceso a Internet. Gracias a una red de distribución de contenido, podría estar viendo un vídeo en el sofá de su casa o facturando el equipaje para su vuelo en otro continente y obtener la misma experiencia digital fluida.

Soluciones CDN de Akamai, a la vanguardia de la distribución en el Edge

Los servicios de CDN de Akamai surgieron a raíz de un reto que planteó Tim Berners-Lee, el fundador de Internet, para resolver lo que se conoce como la "Gran espera mundial". Fuimos pioneros en el Edge Computing hace más de 20 años al desarrollar nuevas técnicas sofisticadas para enrutar el tráfico web, consiguiendo que el contenido de los servidores centralizados llegase más rápidamente a los primeros usuarios de Internet. Hoy en día, las marcas más importantes del mundo confían en las soluciones y la experiencia de Akamai para proteger y ofrecer sus experiencias digitales.

Sin importar el tipo de contenido (sitios web, aplicaciones, API, vídeos o software), nuestro conjunto integral de soluciones de distribución está diseñado para ofrecer experiencias digitales increíbles a cada usuario, independientemente de la ubicación, el dispositivo o la red. 

Akamai tiene una capacidad de red global inigualable de más de 300 Tbps, e incluye más de 4200 ubicaciones y más de 1400 redes que abarcan 135 países. Con la plataforma de distribución en el Edge más grande del mundo, somos capaces de anticiparnos a todo lo que ocurra en Internet. Esto significa que podemos evitar atascos con agilidad y defendernos en el borde de Internet. 

Aceleración automática para ofrecer unas experiencias óptimas en sitios web y aplicaciones móviles

Los usuarios de hoy exigen experiencias personalizadas, visualmente atractivas y rápidas en todo momento y en cualquier dispositivo. Para satisfacer las expectativas de los clientes, las empresas digitales crean aplicaciones cada vez más complejas que incluyen un sinfín de personalizaciones, vídeos e imágenes de alta resolución y contenido de terceros. El funcionamiento, la optimización y el mantenimiento del producto pueden resultar muy costosos. La automatización y los controles inteligentes del rendimiento de Akamai Ion analizan, optimizan y aceleran continuamente las experiencias de aplicaciones web y móviles.

Experiencias de reproducción de vídeos de alta calidad en cualquier pantalla

El público online puede desconocer, o no importarle, los retos a los que usted se enfrenta a la hora de distribuir vídeos online. Suimplemente espera disfrutar de una fantástica reproducción de vídeo en todo momento, independientemente de los muchos desafíos en la distribución de contenido online que se interpongan en su camino. Adaptive Media Delivery está optimizado para proporcionar una experiencia de reproducción de vídeo homogénea y de alta calidad en cualquier pantalla a un público online cada vez más numeroso.

Distribución fluida de descargas

Los usuarios finales esperan disfrutar de experiencias que combinen descargas rápidas con actualizaciones prácticamente al instante. Contar con una estrategia de descarga y distribución del contenido fiable y eficaz es un factor clave a la hora de maximizar los porcentajes de finalización de descargas, la satisfacción de los clientes y los ingresos, independientemente de si descargan software, aplicaciones, juegos o parches de seguridad en todo el panorama de dispositivos. Download Delivery es una solución fiable y de alto rendimiento optimizada para distribuir contenido en forma de archivos de gran tamaño en Internet. 

API Acceleration

Las API desempeñan un papel fundamental en el frenético entorno digital de hoy en día, en el que las velocidades de conexión se miden en milisegundos. Es cada vez más difícil cumplir con las expectativas de los usuarios, ya que la cantidad de solicitudes de API crece a un ritmo incesante y la demanda sufre picos repentinos con frecuencia. Si las API públicas no se distribuyen con rapidez, esto puede afectar negativamente a la experiencia del usuario, provocar una caída en los ingresos y aumentar los tiempos de inactividad. Por eso, es fundamental contar con el apoyo de un partner que se ocupe de cuestiones tales como la fiabilidad, el rendimiento y la escalabilidad.

API Acceleration optimiza la distribución de API y otro tipo de tráfico de pequeñas cargas útiles para ofrecer experiencias de usuario rápidas y atractivas en todas las aplicaciones y sitios. La solución reduce el número de solicitudes de las infraestructuras de origen y proporciona un alto rendimiento predecible para grandes volúmenes de XML, JSON y otros tipos de volúmenes pequeños de tráfico transaccional y programático que son fundamentales para el correcto funcionamiento de las aplicaciones.