El principal reto es el crecimiento rápido y a menudo incontrolado de las API, que normalmente se crean teniendo en cuenta la velocidad, no la seguridad. La superficie de ataque actual está llena de API que se han desarrollado a toda prisa, no se han probado adecuadamente y se han publicado con vulnerabilidades, como errores de configuración y de código, lo que las convierte en objetivos de ataque populares.
Las API amplían la superficie de ataque: La rápida expansión de las API en las aplicaciones, los servicios en la nube y las cadenas de suministro digitales las ha convertido en el objetivo principal de los atacantes. El 84 % de las organizaciones han sufrido incidentes de seguridad de API durante el último año, por lo que está claro que las herramientas de seguridad tradicionales ya no bastan. Las organizaciones necesitan una mayor visibilidad de las API y sus riesgos, junto con controles de seguridad diseñados específicamente para las amenazas de las API.
La visibilidad es la piedra angular de la seguridad de las API: Las organizaciones que carecen de una visión clara y continua de su entorno no pueden ver las API no gestionadas y olvidadas que no están protegidas adecuadamente. Además, solo un 27 % de las empresas con inventarios de API completos saben qué API devuelven datos confidenciales. Disponer de funciones más sólidas de descubrimiento de API y gestión de la estrategia puede ayudar a lograr una mayor visibilidad.
Capacidades de detección y mitigación de amenazas diseñadas para proteger las API: Las organizaciones también necesitan funcionalidades más específicas para detectar y combatir el abuso y los ataques de API, incluidas todas las amenazas detalladas en la lista de los 10 principales riesgos de seguridad de las API según OWASP. En este white paper, obtendrá información sobre 11 capacidades fundamentales de seguridad de API, entre las que se incluyen:
Gestión de la estrategia y detección continua de las API
Visualización del comportamiento de las API, incluido el acceso a datos confidenciales
Detección de los intentos de abuso de las API a través del contexto en las entidades de usuario
Rigurosas pruebas de API en tiempo real centradas en la seguridad
Preguntas frecuentes
La detección continua de API y la gestión de la estrategia son esenciales porque le garantiza tener un inventario completo en tiempo real de todas las API de su entorno, así como un análisis exhaustivo de los riesgos, incluida la exposición a datos confidenciales. Esta visibilidad es crucial para identificar y proteger las API no gestionadas, como las API zombis y en la sombra, que pueden representar riesgos importantes si no se controlan.
La visualización del comportamiento de las API proporciona a los equipos de seguridad una visión clara y procesable de cómo se utilizan o se abusa de ellas. Hace posible que el personal de seguridad, desarrollo y operaciones se comunique de forma eficiente e investigue los casos, lo que facilita la identificación de cualquier actividad sospechosa y permite abordarla rápidamente.
Las organizaciones pueden detectar las vulnerabilidades de las API y remediarlas en fases iniciales adoptando un enfoque "shift-left". Esta estrategia incluye pruebas automatizadas que simulan tráfico malicioso, como el que aparece en la lista de los 10 principales riesgos de seguridad de API según OWASP.
Un motor de confianza para los ataques puede utilizar algoritmos avanzados de aprendizaje automático entrenados para evaluar señales externas e internas, incluido el comportamiento de las API, patrones de tráfico de red, datos de geolocalización, fuentes de inteligencia sobre amenazas y otros factores contextuales, para determinar el nivel de confianza en que un incidente detectado durante el tiempo de ejecución se debe a actividad maliciosa.